wired_lo-and-behold-reveries-of-the-connected-world-trailer-1

DOCUMENTALES \\ Lo and behold: Reveries of the connected World (Werner Herzog, 2016) \\ Adonde vamos no necesitamos caminos (por Rifle).

En una entrevista con Larry King, de hace unos cuantos años, Stephen Hawking dice algo así como que la ciencia ficción es útil para estimular la imaginación y perder el miedo al futuro, pero que el dato científico es mucho más digno de maravilla, porque la ciencia ficción nunca hubiese podido predecir, por ejemplo, algo tan extraño como un hoyo negro.

Me acordé de esa frase, porque en Lo And Behold, el científico Laurence Krauss casi lo parafrasea, cuando dice que la ciencia ficción tampoco fue capaz de predecir algo tan extraño (y, en esencia, tal vez no muy distinto a un hoyo negro) como Internet.

Pero empecemos por el principio.

A fines de los años 50, Werner Herzog era un muchachito de un pueblo de Baviera que, sin entrenamiento académico, un día consiguió una cámara y decidió convertirla en una extensión de su curiosidad.

Más de medio siglo después, y con varios rodeos encima, esa cámara (es una manera de decir, no es la misma cámara, no seamos tan literales, mi viejo) sigue cumpliendo la función de ayudarlo (y ayudarnos) a tratar de juntar, con paciencia y dedicación, algunos fragmentos de ese espejo roto que es la Verdad, como concepto; esa Verdad que la filosofía escribe en mayúsculas, más o menos desde que existen la filosofía, la escritura y las mayúsculas.

Entre cortos y largometrajes, Herzog tiene más de treinta documentales filmados hasta la fecha, algunos mejor logrados que otros, por supuesto, de acuerdo al presupuesto disponible y al conocimiento técnico adquirido con los años pero, a su modo, todos fascinantes.

En ellos, el director aborda los temas más diversos; desde el budismo hasta las costumbres de una tribu nómada de África, pasando por su relación legendaria con Klaus Kinski, el descubrimiento de un increíble sistema de cuevas hallado en el Sur de Francia (justificadamente, su única película en 3D hasta la fecha) o un ensayo acerca de cómo perciben el mundo las personas ciegas y sordomudas.

Fiel a su estilo particular de entrevistas realizadas en un tono más “personal” que estrictamente profesional, y narrada por su propia voz, como ya es una marca registrada suya, Lo And Behold es una introducción intensa al potencial de la tecnología presente y futura, que toma como eje para su desarrollo la invención de lo que terminaría siendo Internet, realiza un análisis de su incidencia positiva y negativa en la sociedad actual, y concluye presentando la noción de lo frágil que es, en definitiva, el balance entre la construcción de un futuro próspero para nuestra especie y para toda la vida que conocemos en el universo, y la posibilidad siempre presente de aniquilación total de una o ambas cosas.

A mí, sobre todo, un documental que junta la mirada personal (personalísima) de Herzog con entrevistas a algunas de las personalidades más prominentes de la ciencia y la tecnología contemporáneas, me hace pensar en el raro balance de poder en nuestra sociedad, y en cómo la política, que es básicamente el arte de vender ideas, sin importar cuáles sean esas ideas, terminó siendo la actividad que gobierna el destino de nuestras vidas, en lugar de la ciencia, que es el arte de aprender cómo funciona el entorno y consecuentemente aplicar ese conocimiento en nuestro beneficio.

En definitiva, para cualquier espectadora o espectador, ahí afuera, que, como yo, se haya pasado la infancia leyendo libros de la colección Elige Tu Propia Aventura (denle el Nobel de Literatura a Edward Packard, ya, o me hago malo), la adolescencia mirando películas y series de ciencia ficción y la vida adulta sumando todo lo anterior a la asimilación de entrevistas y artículos de divulgación científica, Lo And Behold es lo más parecido a un orgasmo que puede sucederle a la mente, sin involucrar las zonas pícaras del cuerpo.

Ah, y está en Netflix, así que no hay excusa.

 

NdR: Este artículo va dedicado al Mago Blanco, gran amigo de la casa y talentoso volante central, que me hizo conocer el sitio de divulgación científica para principiantes: www.waitbutwhy.com, el cual recomiendo fervientemente, como complemento de esta nota y de la vida de cualquier persona de bien.

Te puede interesar

COMENTARIOS (1)

  1. Mago 06 marzo 2017 a las 12:39 pm -

    <3